lunes, 14 de mayo de 2012

Analizando Procedimientos: Secuestro de un avión.

Analizando Procedimientos: Secuestro de un avión.

Hace unos días empecé a ver una serie que me enganchó desde el primer capítulo. Seguro que muchos de vosotros ya la conocéis: Homeland.
No os voy a desvelar demasiadas cosas por si tenéis pensado verla, pero lo que sí os diré es que está relacionada con Al-Qaeda. Así que mientras veía ayer el capítulo 7, me acordé del procedimiento de Secuestro o Sabotaje de una aeronave.
Y aunque no es algo que pase todos los días, quizá os resulte interesante conocer algunas de las cosas de las que habla este procedimiento. No se desvelan grandes secretos, así que si estáis planeando secuestrar un avión, os podéis ahorrar el resto del artículo.

Hace un ratito que habéis alcanzado la altitud de crucero. Los tripulantes han dado el servicio y ya lo han recogido. Todavía quedan unas horas hasta llegar a destino, pero de repente todo se vuelve confuso. Alguien comienza a gritar. Dice que tiene una bomba, un cuchillo o una pistola y en menos de un minuto todos los pasajeros estáis en la parte de atrás de la cabina. Os obligan mantener las manos sobre la cabeza y a partir de este momento todos sois rehenes. Sí, como en las pelis.
El objetivo principal de un terrorista es irrumpir en cockpit para hacerse con el control del avión y de la tripulación de vuelo. Lo más probable es que porten armas (a ti te han hecho descalzarte para pasar por el filtro de seguridad, pero este maromo ha conseguido pasar con una bomba…ya ves. Así nos va.)
Los secuestradores parecen nerviosos. Normal. No todos los días se secuestra un avión. Pese a que ahora parecen tranquilos y racionales, con cualquier movimiento brusco que haga un pasajero o un tripulante puede hacer que se vuelvan realmente agresivos.

Vale. Entonces ¿qué hacemos los tripulantes ante un secuestro?


Teniendo en cuenta que las peticiones de un terrorista/secuestrador pueden ser muy variadas, lo mejor es designar a un único tripulante que será el que trate de intermediar en todo este lío. Puede tratarse de una petición de cambio de ruta para pedir asilo político o una reivindicación de libertad de otros presos.
Nuestro objetivo es hacer todo lo posible para que los pasajeros lleguen a tierra a salvo.
  • Cumpliremos con las demandas iniciales de los secuestradores, pero insistiéndoles en que esas demandas deben estar en concordancia con las características del avión, sus limitaciones, la autonomía, etc.
  • Intentaremos mantenerles fuera de la cabina de mando y sugeriremos la comunicación con el comandante mediante el interfono.
  • Si no podemos evitar que entren en cockpit, intentaremos que no tomen el control de la aeronave, que permanezcan de pie y siempre con un TCP o dos al lado.
  • Les animaremos a dialogar, como ante cualquier tipo de secuestro, pero nunca, bajo ningún concepto les prometeremos nada. No mentiremos ni haremos promesas. Nunca negociaremos con nada. Los tripulantes seremos meros transmisores de las demandas y necesidades de los secuestradores.
  • Nunca daremos información técnica del avión
  • Determinaremos el tipo y número de armas así como las personas responsables del secuestro.
  • No serviremos alcohol.
  • Estaremos preparados para que el incidente dure más de lo que pensamos, así que planificaremos la distribución de alimentos y agua dando prioridad a bebés, niños y ancianos.
  • A los secuestradores les ofreceremos “otro tipo de comida”
  • Activaremos el transpondedor con el código común de emergencia y lo pasaremos al código de secuestro bajo una serie de criterios.
  • Siempre mantendremos informados a los pasajeros y trataremos de tranquilizarles e instruirles, insistiendo en la necesidad de que cooperen con la tripulación y los secuestradores.
Además notificaremos el incidente en cuanto podamos a la ATC (torre de control) informando de:
  • Tipo y número de armas observadas, sospechadas y declaradas.
  • Descripción de los secuestradores: número de personas, edades, sexo, raza, idioma, estado físico, estado mental (vamos, como cencerros), aspecto, conocimientos aeronáuticos, asientos, billete…
  • Cómplices
  • Demandas y solicitudes
  • Rehenes. Número y ubicación de los pasajeros
  • Puertas operativas
  • Evaluación detallada de la situación.
Los tripulantes que viajen sin uniforme, como pasajeros, ya saben lo que tienen que hacer.
Existe un procedimiento concreto en caso de que el secuestrador entre en la cabina de mando. Por seguridad y por los detalles técnicos que lleva implícitos, no os lo voy a contar. Que estais todos muy locos y no quiero salir en las noticias.
¡Que no cunda el pánico! ¡Buen fin de semana a todos y felices vuelos!