viernes, 19 de agosto de 2011

El Prat se consolida como destino de las ’low cost’ de la mano de Ryanair

as low cost siguen comiéndole terreno a las compañías tradicionales. Las llegadas a España operadas por aerolíneas de bajo coste han crecido un 15,5% en lo que va de año, casi el doble que el resto. El aeropuerto de El Prat, impulsado por el traslado de vuelos de Ryanair desde Gerona, es el que más crece. (Manuel G. Pascual/Cinco días)
 
 
Los bajos precios de las denominadas low cost democratizaron desde su irrupción en el mercado los viajes, sobre todo los internacionales. Este tipo de aerolínea es la opción escogida por el 57% de los pasajeros que deciden aterrizar en España, según datos del Ministerio de Industria y Turismo. Acumulan en lo que va de año más de 20 millones de llegadas, y crecen a un ritmo superior que los vuelos operados por las operadoras tradicionales: 15,5% frente a 8,8%.

El aeropuerto más concurrido por las low cost es el de Palma de Mallorca, con casi un millón de llegadas y una cuota del 22,2%. Pero el aeródromo balear no es el que más crece: dicho estatus lo acapara el de Barcelona. El Prat acumula un aumento interanual en las llegadas operadas por aerolíneas de bajo coste del 43,3%.
El abultado crecimiento experimentado por el aeródromo catalán se le puede achacar en exclusiva a Ryanair, que ha inaugurado este año varias líneas con destino en la Ciudad Condal. Algunas de ellas (18 en febrero, a las que se sumarán 21 más en octubre) han sido trasladadas desde el aeropuerto de Gerona-Costa Brava a El Prat, aludiendo desencuentros con la Generalitat, que tras la victoria de CiU congeló una serie de inversiones planeadas para el aeródromo gerundense.

La compañía irlandesa ha transportado a Barcelona de enero a julio a 956.363 personas, el triple que en todo 2010. Las cifras contrastan con las de Gerona, que arrastra un descenso acumulado en el año en torno al 29%.


Barcelona vuela alto

El empuje de las low cost, pues, estuvo detrás del crecimiento del 20% en el tráfico de pasajeros experimentado por el aeropuerto de Barcelona, que batió en julio su propio récord con 3,6 millones de traslados. Las buenas cifras cosechadas por El Prat incrementan el valor añadido del activo, actualmente en proceso de venta (entre octubre y noviembre se presentarán las ofertas, y su gestión deberá estar en manos privadas para primavera de 2012).

El crecimiento ha sido notable también en el primer punto de enlace de las low cost, Palma de Mallorca, con un 14,5% más de llegadas. El punto neurálgico de la red de aeropuertos del Estado, Madrid-Barajas, se anotó también un crecimiento de dos dígitos (11,9%), si bien en términos absolutos ocupa el cuarto lugar en el ranking.
Los datos de Aena reflejan, asimismo, que los incrementos en el tráfico de pasajeros en España son estables (+8% en lo que va de año). La campaña estival, no obstante, sigue aportando buenas cifras: en el mes de julio se registraron altos índices de ocupación (88,8% en las low cost y 87,9% en las aerolíneas tradicionales).


Tres aerolíneas, tres nacionalidades

Tan solo tres compañías transportaron en julio al 54% de los pasajeros que optaron por una aerolínea de bajo coste: Ryanair, Easyjet y Air Berlin. La irlandesa, con una cuota del 17,7%, domina claramente el negocio. Le siguen la británica Easyjet (8,6%) y la alemana (5,4%). Las dos primeras, además, aumentaron sus operaciones en el mismo mes.

Pero el número de compañías que participan en el negocio no es el único campo atomizado. También lo es la nacionalidad de los pasajeros que entran en España valiéndose de sus servicios. Así, los tres primeros países de origen de las llegadas (Reino Unido, Alemania e Italia) fueron responsables el mes pasado del 67% de las llegadas. Las tres nacionalidades, además, han aumentado su número de visitantes a España (7,2%, 2,5% y 17,6%, respectivamente).

Alemania emitió dos de cada diez turistas que aterrizaron a bordo de una low cost, y un 60% de ellos optó por las Islas Baleares. En cuanto a los británicos, siguen apostando por Andalucía y Canarias. Holanda y Francia mejoraron también sus cifras de pasajeros, con crecimientos superiores al 20%, como también lo hicieron Suecia y Portugal.
Los destinos que más han crecido son los que reciben tradicionalmente más turistas: Canarias y Baleares.