domingo, 27 de diciembre de 2009

¡POBRE AVIACIÓN!

La industria de la Aviación representa (o representaba) casi el 8% del PIB en España, y da trabajo de manera directa o indirecta a una ingente cantidad de personas. Aun así, el trato que dispensamos a este negocio es absolutamente lamentable. Hace casi un año, el Mundo se sorprendía al ver cómo una tripulación de US Airways era capaz de posar en un río una A320, sin que nadie resultara herido. Los responsables de aquello fueron llamados a comparecer ante el Congreso de los Estados Unidos, donde declararon que los actuales y paupérrimos niveles de exigencia en el currículo del Piloto de Líneas Aéreas auguraban que los pilotos del futuro inmediato no serían capaces de llevar a cabo con éxito una maniobra semejante. El legislador norteamericano examinó estas afirmaciones, y tomó como elemento de juicio adicional la grabación de un accidente ocurrido meses antes, en la que podía apreciarse cómo la copiloto de un ATR72 que había llegado a su aerolínea con los parámetros formativos existentes, perdía los papeles de manera estrepitosa y estrellaba su aeronave con todos sus ocupantes. El resultado es que en Estados Unidos se ha vuelto a la exigencia de sumar 1.500 horas de vuelo para poder optar a un puesto de trabajo en una aerolínea. Aquí, seguimos permitiendo a quien coleccione 150 horas de experiencia (la décima parte) sentarse a la derecha en la cabina de un avión de transporte de pasajeros.
En Mayo de 2003 un Yak-42 de la compañía ucraniana “UmAir” se estrellaba contra la falda de una montaña en Turquía matando a 62 militares españoles. La investigación posterior determinó que la causa del accidente había sido un error humano. El piloto al mando del aparato estaba efectuando el procedimiento de aproximación al aeropuerto de Trabzon en condiciones de baja visibilidad y viró el avión hacia el lado contrario del que debía sin que ni él ni su compañero se apercibieran que volaban directos a las piedras. Esta misma investigación llegó a la conclusión de que el error se había producido por fatiga de vuelo acumulada. La tripulación llevaba más de 24 horas seguidas trabajando. Un elevado porcentaje de los accidentes de Aviación tienen en la fatiga su causa fundamental; y en los demás aparece como factor coadyuvante en casi su totalidad.
El partido de la oposición, hoy en el Gobierno, exprimió la tragedia hasta los límites más insospechados para atacar al Gobierno, no sin razón. Hoy, en Diciembre de 2009 seguimos esperando a que ese mismo partido, ahora en el poder, termine de elaborar una legislación coherente sobre límites de actividad y descanso para tripulaciones aéreas.
Hace dos años, la compañía aérea Air Madrid, cerraba sus puertas, dejando en la calle a un montón de trabajadores y sin volar a una pila de pasajeros. No han aprendido, los responsables de la cosa son impermeables a la experiencia, y han visto cómo pasaba por delante de sus narices la quiebra de otro operador aéreo. Una caída que no ha sido más que el colofón a una muerte tan anunciada como previsible y ha vuelto a generar más paro y más pasajeros en tierra. La segunda parte de la misma película no ha sorprendido a nadie, excepto a los responsables del Ministerio y al Dirección General de Aviación Civil.
Algunas aerolíneas muy populares por su política de precios baratos, arrastran sospechas en su modo de operación. RyanAir no paga el IRPF de sus empleados en España, ni cotiza a nuestra Seguridad Social, prohíbe la sindicación de sus trabajadores, ha protagonizado incidentes por su política de combustible…y no sólo está autorizada a volar en España, sino que recibe ayudas públicas en forma de subvenciones y exención de tasas.
En Agosto de 2008, un MD de Spanair se estrellaba en Barajas segando la vida de 153 personas. Era la mayor tragedia de la Aviación Española en 25 años. Un año antes, un MD de la compañía Mapjet sufría un incidente en Lanzarote que estuvo a punto de acabar de la misma manera. Curiosamente, las causas del suceso del avión de Mapjet fueron las mismas que motivaron el de Spanair. Las conclusiones de la investigación de lo ocurrido en Lanzarote (que habrían sido de capital importancia para evitar el accidente de Spanair) fueron hechas públicas el pasado 22 de Diciembre. Dos años y medio para terminar la investigación de un accidente, y por el camino, 153 vidas perdidas.
Mientras, la maquinaria del Poder y muchos medios de comunicación, siguen haciendo creer al público, con éxito, que los males de esta industria son achacables a determinados grupos profesionales.