domingo, 27 de diciembre de 2009

CARTA A GERARDO DÍAZ FERRÁN, de un empleado de Air COMET

Sr. Director: Me dirijo a Vd., para conocimiento de la OPINIÓN PÚBLICA española, y ejercitar el derecho constitucional de libre expresión, y desvelar la sarta de mentiras que viene lanzando a los distintos medios de comunicación y confundir al usuario y a la sociedad española, lo que se venía detectando y denunciando por los trabajadores, desde hacía algo más de un año.
Al reconocer el pasado miércoles que él mismo «no hubiera elegido Air COMET para volar a ningún sitio», parece dejar caer y con malicia, que la causa de la mala marcha de la compañía haya sido motivada por los trabajadores y por «La situación de huelgas que vivía la compañía que no transmitía seguridad», y lo dijo durante una rueda de prensa en la sede de la compañía, para justificar el caos ocasionado en la Terminal 1 de Barajas, a los pasajeros con la cancelación de vuelos por motivo de la retirada del Certificado de Operador.
Que la causa principal, sea la falta de financiación, no lo ha puesto nadie en duda, lanza un dardo a las entidades financieras: «Lamento que una empresa viable y bien gestionada haya tenido que cerrar por falta de crédito», eso es otra excusa, pues achacar el cierre, a la decisión «desproporcionada» del juez británico -que prohibió la venta de más billetes y la actividad de los aviones-, además de conocerla con suficiente antelación, es una huída hacia delante de lo que se intuía desde el mes de Octubre de 2008, avalado por los diversos comunicados y consignas emitidas por el principal artífice, su Vicepresidente y Consejero Delegado Ignacio Pascual de Riva, pidiendo comprensión y paciencia, -que no incluimos para no extendernos-.
Transcurrido este tiempo de un año, ahora puede presentar un Concurso de Acreedores, un ERE o cerrar su Compañía si lo prefiere, alegando falta de financiación, pero un Juez de la Justicia española no puede aceptar, quede impune este proceder de un Empresario, que además es el Presidente de la CEOE, y deje de abonar las nóminas de sus empleados de hasta seis meses, pues estaba desde hacía tiempo denunciado por ello, una prueba más de la falta de eficacia de la JUSTICIA ESPAÑOLA, por su lentitud; los empleados hemos realizado un enorme esfuerzo, aguantando dilaciones y engaños de sus Órganos Directivos, incluso ha generado diferencias al abonar nóminas de meses dispares a unos y no a todos, presentó garantía personal de unos pagarés y transferencias impagados , para crear el desconcierto y la falta de equidad, y consintió un incremento salarial a los Directivos desde hace un año exacto. ¿Habrá que acudir también a la Justicia británica, para reclamar estas cantidades impagadas?, ¿por qué, no le interesó prolongar la operación de la Compañía hasta el 10 de Enero, propuesta por el Juez británico?, y realizar un cierre ordenado sin perjuicio a pasajeros y una vez normalizado el abono de los salarios adeudados a todos los empleados, que suponía aproximadamente 2,5 millones de euros.
Desde hacía muchos meses, tenía aviones inmovilizados por impago del leasing, dificultad para suministrar combustible a los cuatro aviones restantes, para vuelos programados por carecer de línea de crédito, denegado el sobrevuelo del espacio aéreo de Brasil y Venezuela por impago de tasas a dichos países, impago de revisiones de Mantenimiento a Iberia, deudas a la Seguridad Social y Caja Madrid, luego, hablar de empresa viable y bien gestionada en estos tres últimos años, es al menos una desfachatez y temeridad, no así en su origen , que le proporcionó sustanciosos beneficios y que ahora ha querido ignorar.
Todo ha sido ganar tiempo, para aumentar una agonía con el final por todos esperado, pero tendría que explicar también ante el Juez, porqué ese entramado creado por él mismo, con la Empresa ASTRA con base en Irlanda y propietaria de Gerardo Díaz y de los aviones a su vez, para alquilarlos a Air COMET, a través del HSN NORDBank AG alemán, beneficiándose de la considerable ayuda proporcionada por la SEPI, con motivo del "affair" de Aerolíneas Argentinas. Ahora por si fuera poco, pretende eludir junto a su socio Gonzalo Pascual, su total responsabilidad, y sus abogados estudian si son los propietarios de la Compañía. Según explicó, «habíamos firmado un contrato de compraventa con el Grupo Air Transport y el día 20 de diciembre se debería haber firmado el primer pago, aunque no fue así». ¿A quién quiere engañar?. Para concluir, «Air COMET sí era un proyecto viable, y su gestión ha truncado muchas ilusiones y dejado otras a mitad de camino, abandonando a familias en situación muy delicada, por la deuda que no ha saldado con ellas durante tantos meses de engaños y dilaciones», desgraciadamente estamos en manos de este tipo de empresarios, aunque afortunadamente no todos son iguales.
Vanessa Santidrían